martes, 2 de diciembre de 2014

I - Crucero ecuatorial

Algo de aquel fuego quema todavía.
La luz del sol móvil
sobre la copa de los árboles,
y mi corazón desbocado, de deseo.
Afuera, al alcance de mi mano
la fiesta.
Los tiempos verbales
amarrados, como helechos a una misma piedra.

Diana Bellessi.


sábado, 22 de noviembre de 2014

Punta Este - Paula Jiménez España

Un ballenato.
De lejos, en la orilla, parece un barco anclado.
Andaría perdido de su madre —nos dice un pescador—
cada tanto aparecen. La costa los atrae, cuenta, y ellos
van, rebeldes a su especie o deslumbrados
por las múltiples formas de la vida. No saben regresar
y mueren en la arena, enormemente frágiles.


De Paisaje alrededor, Bajo la luna, 2014.


Paula Jiménez España

Trato - Sonia Scarabelli

Ahora lo trato de vos al mundo.
Ahora que te hiciste el aire,
el viento de la mañana, la lluvia de ayer,
el color del cielo, la nube que no se cae.
Esas golondrinas en el techo
que cualquier día de estos
se van en una bandada azul, enorme.
Ahora que sos como el yuyito de las macetas,
pero si te arranco no importa, crecés de nuevo,
les hablo a todas las cosas como a vos
y cuando te encuentro 
el mundo me parece más bueno.

De El arte de silbar, Bajo la luna, 2014.


Sonia Scarabelli

viernes, 14 de noviembre de 2014


Paseo. Día 5

Cuando vuelve de su baño
y el sol dispone los reflejos
su pelambre brilla en oros de costas.

Memoria de camalote,
las ramas son colchón para su desmesura
y los rayos allí,
en sus ojos y su lomo

y la dicha en su rostro, sí, en sus ojos 
que aman el mundo.


Juan Fernando García

http://www.muchosdiasfelices.com/MLF/











domingo, 9 de noviembre de 2014

5 - Héctor Viel Temperley

Ahora que soy de poros sobre el pasto,
y que tendido aquí en tu sombra siento
que entre la hierba el cielo es todavía 
azul, como es azul arriba nuestro;
uno en el otro, todavía en tierra
pero mojados ya por todo el cielo,
el cuerpo en medio del azul, sin alas
pero entre nubes, contra el sol y el viento,
tú en mi mano, tú azul, tú por el aire,
yo te veo, mujer, y yo me veo.



miércoles, 5 de noviembre de 2014

Fuente de la doncella

Cómo escapar al sortilegio de esta rosa
abierta en marzo y ya perfecta el tres de abril
que engarza en su corona el rocío sutil
de la noche de otoño y huele dulcemente
como una niña esquiva tras la celosía
última del verano que así ofreciéndola
parece haber guardado su primicia y no
su despedida en el fulgor donde se cierra
ahora con el oro de otra edad mientras ella
es un milagro en rosa en pétalos de nácar
abriéndose a destiempo y asomada sola
en la ventana para hacernos imposible
no rendirnos a su frágil sortilegio

Diana Bellessi

Mi poema es un dinosaurio blanco

Mi poema es un dinosaurio blanco
Se ha vuelto loco
dice haberme visto dentro de él
Me ha vuelto loca
digo haberlo visto dentro de mí
Quién nos viera así de locos
en propiedad privada 
sin poder pasar


Nancy Montemurro

martes, 21 de octubre de 2014

7

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.



lunes, 20 de octubre de 2014

Deidad

Deidad
                                                 A mamá

Cada día te levantás
mujer de ojos café
y aunque el peso de tu alma
duela, nada te detiene
y ofrecés un sol en bandeja
con la sonrisa justa
cuando la tormenta
cae y desparrama los sueños.



sábado, 18 de octubre de 2014

MONTANDO EN CÓLERA

El martes amaba con alguien
que el miércoles me hizo
notar que no andaba para eso.
Cuestión de carácter, me dijo, y me
atraganto, me ahogo,
salgo de respiración, de contracanto.
De un tiempo para otro
los idiomas se cierran, la ambición
vigila, y hace algunas morisquetas.
Rabia por el desencontrado
calor que muere entre el martes 19 
y el miércoles 20 a la misma hora.


Francisco Urondo


Beatriz Vignoli: Tálamo, premio nacional de poesía

Poema escrito en camino acá Hoteles modernos con nombres vagamente italianos o algo portugueses, era como sonaban antes de nosotros el mundo...