lunes, 21 de diciembre de 2015

Pernocte - Hugo Zonáglez

Le hablo  
a un intercomunicador 
pido una habitación 
me pregunto 
si los anónimos somos nosotros 
o los que están del otro lado 
por un buzón 
aparece una llave con un número 
caminamos por pasillos alfombrados 
desodorante de ambiente 
puertas blancas numeradas 
todo parece estéril 
quizás 
la entrada a cualquier mundo 
sea de esta manera 
abro la puerta 
con un pequeño empujón 
las luces rojas 
bañan cada mueble 
la cama parece 
una bolsa de cuero 
rellena de agua 
con cada movimiento 
hace un sonido 
como si también 
tratara de devorarnos 
los espejos partidos 
divididos en lugares 
que nunca hubiese imaginado 
me siento como si fuera 
Conan el Bárbaro 
solo 
encerrado en una cueva 
con un monstruo intocable 
que se desvanece 
al querer atravesarlo con la espada 
a lo mejor 
debería romper los espejos 
para que esta noche 
no haya monstruos.



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